Antes de liderar a otros… ¿realmente tienes ya un buen liderazgo de ti?
Cuando un líder aprende a gestionar su mente, sus emociones y sus reacciones, transforma no solo su desempeño… también la cultura, la motivación y el crecimiento de su equipo.
Cuando un líder aprende a gestionar su mente, sus emociones y sus reacciones, transforma no solo su desempeño… también la cultura, la motivación y el crecimiento de su equipo.
La tecnología, la inteligencia artificial, los procesos y la analítica pronto estarán al alcance de todos. La verdadera diferencia entre las organizaciones que destacan y las que solo compiten estará en el talento con que se opere todo lo demás.
Dentro de las tareas directivas y gerenciales hay una muy especial que es posiblemente de las más retadoras, por lo delicada que resulta en el marco de la relación y los vínculos con las personas del equipo de trabajo: la retroalimentación que se requiere hacer cuando algo está mal. Dicho de una manera más directa, hablamos de esos momentos en los que hay que decirle a alguien que lo que hizo o lo que planteó, está mal. Ups…
¿Te ha pasado que en ese proceso de ejecución de tu estrategia, las cosas no salen como esperabas?
Decenas de juntas en la semana… ¡a qué hora podré avanzar en los pendientes!
¡Necesitamos acelerar…!
Uf… estos cambios nos mueven mucho de lo que habíamos planeado.
¿Qué es lo que vendrá ahora?
Si tuviera los recursos… otra cosa sería…
Cómo gestionaremos el retraso en el plan…
Sí. Estas y muchas otras situaciones están revoloteando constantemente en las mentes de figuras directivas como tú.
Es curioso que en la mayoría de los estudios medios y avanzados en materia de negocios, se esté dando cada vez más peso al pensamiento estratégico, pero que no se estimule la mente innovadora de las personas líderes de organizaciones, con la misma vehemencia.
La operación de cobranza tiene tanta relevancia en las organizaciones actuales, que han sido nutridas con tecnologías, talento, recursos y procesos de alto desempeño, para lograr el máximo rendimiento del negocio.
Pero esta suma de elementos especializados requiere de personas con competencias realmente especiales a cargo, que a manera de directores de orquestas, logren la mejor interpretación de las obras en todo momento, cuidando todos los detalles y de su armonización.
El punto es que quien lleva la batuta, tiene un peso fundamental que puede hacer evidente la descoordinación o falencias de fondo, o puede hacer que se logren resultados memorables.
En Lemon tree pensamos que tú serás siempre la persona que haga la diferencia. La persona Orquestadora de Ecosistemas orgánicos de cobranza. Conoce más, acerca de su participación en el negocio.
En las organizaciones de cobranza es casi un hecho, el que ahora la mayoría de las personas a cargo, se pregunten cosas como: si uso IA en mi cobranza podré tener:
¿Ahorros con reducción de mi plantilla de Asesores o Ejecutivos?
¿Aumento en la cobertura de cobro de mi cartera?
¿Bots inteligentes que sepan cobrar?
¿Cobranza 24 X 7?
Sabes, la IA no viene a quitarte el trabajo… viene a medir tu criterio y a poner a prueba tu capacidad de aportar habilidades humanas que ahora valen oro. La IA es una palanca, si la sabes usar.
El tema es que en muchas de las personas líderes de organizaciones y sectores, hay por un lado, incertidumbre y temor respecto a la forma de adoptarla, de usarla bien; y por otro, una expectativa casi mágica sobre los resultados que con solo instalarla llegarán. Ambos escenarios están tomando más fuerza sobre todo ahora que la IA ofrece colocarse cada vez más, en pasos clave del funcionamiento de sus procesos.
¿Podemos superar esas inquietudes y potenciar aquello en lo que en nuestras empresas hemos sido muy buenos? La respuesta es sí. Solo que hay que accionar.