Liderazgo

¿Saber planear puede ser una ventaja competitiva en un mundo tan incierto? Parece que no… ¿o sí?

Seguro te habrás dado cuenta que nuestra capacidad de visionar ideas y de pensar en proyectos y objetivos a futuro es mucho más alta y emocionante, que la habilidad y disciplina de hacer planes para lograr lo que imaginamos. Pues esto no es raro. Tanto en los planos personales como en los organizacionales, el desarrollo de ideas para resolver situaciones, para lograr objetivos de ventas, para potenciar campañas de negocio o para desarrollar nuestra empresa, es por lo menos abundante.

Que no te revuelque la ola de las macrotendencias,
surfea sobre ella y llega lejos

Es suficiente con hacer memoria y analizar un par de días en los que hayamos tenido conversaciones con el equipo de colaboradores, con integrantes de nuestras familias, o con otras personas en nuestro entorno, para darnos cuenta que en todo momento estuvieron presentes en el mundo situaciones y temas de relevancia e impacto para todos. Además de lo que hayas escuchado en las noticias, seguramente recordarás haber hablado de cambios y eventos que se vinculan en mayor o menor medida con macrotendencias.

Qué cosas no hay que cambiar nunca, para poder transformarte a ti y a tu Organización siempre

Usualmente vivimos nuestro día a día resolviendo las situaciones que se presentan de manera imprevista; también atendiendo a otros temas que afectan nuestra agenda, y adicionalmente en gran medida, realizando muchas actividades rutinarias. En mayor o menor grado para cada persona, esta mezcla de situaciones, se presenta cada día.

Transmisión de ideas: el día a día del Líder Orgánico

Es imposible pensar en un líder que no lograra transmitir sus ideas a las personas a su alrededor. De hecho sería casi imposible entender en su caso, porqué un grupo de personas le seguirían y acompañarían, si la transmisión de sus ideas fuera poco clara, incompleta, e incluso poco estimulante. Así de simple… si las personas a su alrededor no recibieran correctamente sus mensajes, no habría una conexión que relacionara a la persona líder con las personas que lo seguirían y dejaríamos de pensar en un equipo de trabajo efectivo.