La Comunicación en tu Estrategia
La comunicación es una herramienta muy poderosa, pero no trabaja sola… requiere de una estructura de motivos, roles de participación, objetivos.. ¿te suena a una estrategia?
La comunicación es una herramienta muy poderosa, pero no trabaja sola… requiere de una estructura de motivos, roles de participación, objetivos.. ¿te suena a una estrategia?
Cuando hay planes importantes, cuando están implicadas inversiones relevantes, cuando se tienen expectativas tan altas como ahora que todas las empresas deben ser muy efectivas para lograr sus metas, se requiere cada vez más de un ingrediente clave: la confianza que exista entre los y las colaboradoras del equipo. Esto es fundamental porque como todos sabemos, será la suma de los esfuerzos coordinados, el alto grado de entrega y el aporte de cada colaborador lo que hará que los resultados esperados se den, esto a través de la gestión de equipos mejor fuertemente cohesionados por la confianza para sortear los desafíos del entorno.
La cobranza no va a desaparecer. Va a evolucionar.
En los próximos años, cobrar no será solo insistir: será entender, persuadir, negociar y crear estrategias inteligentes.
La tecnología cambiará muchas tareas, pero la cobranza especializada necesitará algo que sigue siendo irremplazable: personas capaces de entender a otras personas.
¿Está tu equipo preparado para la cobranza que viene?
Todos hablan de automatizar la cobranza. Y pocos reflexionan sobre qué pasa cuando la automatización nos lleva a perder el contacto cercano con el cliente que tiene la deuda.
La tecnología está resolviendo velocidad y aparentemente, alcance… pero no está fortaleciendo la cercanía necesaria para contar con la prioridad de pago del cliente y por ende lo más importante: la confianza; factor fundamental ya que sin confianza, no hay pago sostenible.
Es por demás conocida la frase que plantea que en las organizaciones lo más importante somos las personas, y es posible que haya muy pocos directivos que se atrevan a pensar que tienen argumentos para ir en contra de esta aseveración.
¿Has tenido la sensación de que tus días en el trabajo transcurren gestionando situaciones a resolver como si en cada momento se pusiera en tus manos un cubo de Rubik y que tuvieras que resolverlo ya, para que solo unos instantes después te pasaran otro y que así se repitiera la historia?
Imagina la sensación de éxito que experimentaron personas como Florence Griffith-Joyner, o Usain Bolt, al lograr los máximos récords mundiales en la prueba de los 100 metros planos… seguramente las gratas emociones de esos momentos superaron con mucho, la amplia gama de experiencias y de desafíos que vivieron y superaron en los procesos de entrenamiento y de preparación.
La inteligencia artificial ya no solo transforma la forma de trabajar. También plantea nuevos retos sobre la privacidad, la ética y la dignidad de las personas.
¿Está tu organización preparada para este nuevo escenario?
La verdadera apertura no se declara: se diseña. Porque los problemas más costosos rara vez aparecen de repente; suelen ser conversaciones que nunca ocurrieron.
¿Tu equipo sabe que puede hablar contigo… o realmente siente que vale la pena hacerlo?
Dentro de las tareas directivas y gerenciales hay una muy especial que es posiblemente de las más retadoras, por lo delicada que resulta en el marco de la relación y los vínculos con las personas del equipo de trabajo: la retroalimentación que se requiere hacer cuando algo está mal. Dicho de una manera más directa, hablamos de esos momentos en los que hay que decirle a alguien que lo que hizo o lo que planteó, está mal. Ups…