Tal vez una de las primeras recomendaciones a considerar para aprovechar este mundo donde la IA está cambiando las reglas, es entender que no es solo un ruido que se escucha en ciertos ámbitos y que tardará en cambiar nuestras actividades realmente. La realidad es que es una herramienta que lleva ya tiempo madurando y creciendo, y que por cierto, lo hará de manera más y más acelerada cada hora que pasa.
Otra recomendación va de buscar entender que en tu Organización, así como en tus actividades profesionales la inteligencia artificial será de gran valor para fortalecer ciertos aspectos, pero no todos… Sí. El punto es saber cómo integrar a su enorme poder, tu propio e invaluable poder humano.
Es ahí donde detectamos una muy buena noticia y oportunidad. Todo parte de hacer lo necesario para que la IA no te reemplace… sino que ¡te amplifique! Piensa en esto… en un mercado donde todos tendrán acceso a la misma tecnología, el verdadero diferenciador será quién tenga mejor dirección… y mejor criterio. Ahí estás tú y las personas de tu Organización, que se preparen -PRONTO- para este gran cambio.
Pero vayamos por partes.
Primero diremos que algo que nos ayudará a fortalecer el uso de esta herramienta, es conocer en qué es brutalmente efectiva la IA. Estos son algunos de sus ¡músculos más prominentes!
- Es capaz de leer grandes volúmenes de información y de encontrar patrones.
- Puede predecir comportamientos (especialmente relevantes en temas como: riesgo, churn -abandono-, demanda, propensión, etc.)
- Tiene la posibilidad de recomendar la “siguiente mejor acción” con base en resultados previos.
- Ayuda a optimizar decisiones en ciclos repetitivos (ya que usa procesos de aprendizaje por reforzamiento.
- Puede escribir, resumir o generar contenido operativo (algo muy conocido por la mayoría de las personas, y que usa el manejo de lenguaje y la IA generativa).
- Ejecuta tareas con consistencia, velocidad y sin fatiga.
En cobranza, por ejemplo, la IA ya aporta valor real en: segmentar con precisión, priorizar cuentas, potenciar Mapas de Posibilidades (que usamos en la metodología EoCOB ORGÁNICO de Lemon tree), dimensionar timing (ritmos y acciones en el tiempo) y canales, diseñar tratamientos, automatizar seguimientos y medir qué funcionó mejor (sin necesidad de “ciencia ficción”).
En otras industrias ocurre igual. En retail predice propensión de compra y personaliza journeys; en la banca detecta riesgo, posibilidad de fraude y pérdida; en salud anticipa inasistencias o cancelaciones de consultas, y riesgos clínicos; en logística mejora tiempos de entrega y reduce atrasos; en gestión de talento ayuda a estructurar aprendizaje y desempeño.
Es claro; la IA funciona muy bien donde hay datos, reglas, repetición y decisiones que pueden entrenarse con evidencia.
Esta idea nos permite hablar de un segundo aspecto. Qué aporta el poder de las habilidades humanas.
Si partimos de que la IA brindará su principal aporte al trabajar con los datos, las reglas y otros elementos que viven en el mundo digital, podremos ver también que elementos dentro del mundo de la naturaleza humana como lo son el razonamiento, la sensibilidad, la imaginación y la intuición entre otros, sumarán en gran medida a consolidar ventajas competitivas diferenciales en cualquiera de las funciones dentro de nuestra Organización.
En la metáfora limonera vemos que la idea sería: la IA puede “exprimir” la información… pero no siempre sabe para “qué jugo” la quieres, y es ahí donde la determinación humana marca los matices diferenciales más profundos.
En este sentido consideramos que siempre deberemos estar alertas a que la IA no “meta mucho la mano” en algunos temas, so pena de generar problemas o de generar altos costos…
¿En qué temas es mejor no forzar la participación de la IA? Estos son buenos ejemplos:
- Decisiones que implican responsabilidad humana (hablamos de cuestiones éticas, legales, o reputacionales).
- Casos “raros” con contexto emocional o social sensible.
- Situaciones donde un error se pague con el valor de la confianza (clientes vulnerables, situaciones de crisis).
- En decisiones de Estrategia. Es decir, temas en los que hay que elegir qué vale la pena, qué no, y qué se sostiene en el tiempo.
En cobranza esto es clarísimo: la IA puede predecir, priorizar y orquestar; pero el humano define políticas, determina modelos de gestión persuasivos, negocia excepciones, contiene fricción, protege la marca y toma decisiones complejas (reestructuras, acuerdos sensibles, escalamiento legal). Partimos de la idea de que el criterio no se automatiza: se entrena, y en muchos casos, esto depende de entender el negocio y de comprender muchas variables que no están plasmadas en datos.
Si tomamos en cuenta para qué es buena la IA y en dónde la participación humana es especialmente importante, podremos armonizar mejor el funcionamiento de la Organización y seremos capaces de saber en qué deberemos trabajar para prepararnos mejor en todos los roles. Este matiz de desarrollo de competencias y nuevas habilidades es fundamental. En Lemon tree pensamos que en un mundo donde la IA “hace” cada vez más, la ventaja humana se vuelve más fina: ahora no hablaremos de hacer más… sino de hacer mejor.
¿Quieres conocer la visión que Lemon tree tiene acerca de las habilidades humanas necesarias para fortalecer la armonización del trabajo apoyado por la IA en tu Organización?
En especial consideramos estas 6:
- Criterio y pensamiento crítico
Aquí lo importante es saber cuándo creerle y cuándo no. Ser capaces de preguntar: “¿qué evidencia respalda esto?”, “¿qué supuestos trae?”, “¿qué riesgo estoy aceptando?”. La IA propone; tú respondes por la decisión, y la capacidad de discernir sobre el valor, sentido y calidad de la información es tuya. ¡Esta habilidad se puede desarrollar!
- Diseño de estrategia y de sistemas
La IA optimiza dentro de un marco. Pero… el marco lo diseña el líder. Hablamos de: objetivos, límites, consideraciones, métricas, enfoque, priorización, reglas de negocio, ética y experiencia del cliente. El punto es: si no defines la partitura, la orquesta tocará… pero no necesariamente tu música.
- Alfabetización en el uso e interpretación de datos
No necesitas ser científico de datos, pero sí saber leer indicadores, interpretar modelos, detectar sesgos, percibir la calidad de información y conectar datos con decisiones. Alerta: sin datos confiables, la IA solo acelera errores.
- Comunicación, empatía y manejo de fricción.
La IA puede redactar, pero considera que no siempre puede construir confianza. temas como las negociaciones, la moderación, el manejo de conversaciones difíciles, la gestión de liderazgo con tu equipo, el manejo de las relaciones y cuidado de los clientes son diferenciales. En esto pocas personas se están preparando y le están apostando -a veces en exceso- a “prompts” que resuelven cartas, llamadas, interacciones chatbot, etc. Está bien, pero no dejes de tomar en cuenta algo que para Lemon tree es clave: la tecnología escala; la relación sostiene.
- Experimentación y mejora continua.
El músculo del futuro es probar, medir y ajustar, desde tu propio estilo organizacional, y manteniendo atributos de tu ADN de marca. Para ello requerirás de equipos de colaboradores que sepan experimentar (por ejemplo con técnicas como: A/B testing, pilotos, iteración rápida, etc.) y que puedan captar valor lo antes posible gracias a su intuición y a lo que formal e informalmente se comenta y aprende de las técnicas. Esto tiene mucho sentido cuando tienes en cuenta que los equipos que esperan “certeza” llegan tarde, y que el mercado no es un resultado de la estadística, de hecho, ese mercado es el que la modifica desde su comportamiento humano.
- Gobierno y responsabilidad
Fortalecer nuestras habilidades para definir permisos, propiciar controles, generar trazabilidad, seguridad de datos, cumplimiento y calidad de nuestras herramientas de IA será fundamental, y eso es algo que haremos los humanos. La IA sin gobierno es como darle turbo a un coche sin frenos: es emocionante… hasta que ya no lo es.
En estas habilidades está el enfoque clave del desarrollo de competencias en todos los roles de la Organización, pero especialmente para los niveles gerenciales y directivos. Es por eso que habrás notado que nuestros programas de desarrollo gerencial y directivo, así como de Equipos de trabajo en Orden Orgánico, siempre contemplan estas habilidades. Trabajar en ellas es lo que hará que asimiles la nueva tecnología de la mejor forma.
Algo a reflexionar finalmente, es que muchas personas líderes de organizaciones están temerosas, otras detenidas hasta tener más claridad de cómo usar la IA en sus actividades empresariales. Pero esto puede desaparecer ahora.
Lo importante está en comprender que la IA no viene a quitarte el lugar: viene a preguntarte qué valor aportarás tú cuando el “hacer” está volviéndose más barato y rápido.
Quien se quede en el miedo perderá por partida doble… no aprenderá y tampoco competirá. Quien se mantenga en el hype -solo en la moda- perderá igual: automatizará sin dirección… -¿recuerdas el auto con turbo y sin frenos?-
La jugada inteligente es simple: usar IA para elevar productividad… y usar humanidad para elevar criterio, relación y estrategia.
Porque en los negocios, la IA no reemplaza el criterio. Lo amplifica… si sabes usarla.
Así como la IA ha evolucionado, los modelos de integración de esta a las organizaciones que saben el valor de sumar al factor humano con armonía orgánica, también se han fortalecido especialmente con las metodologías de Lemon tree, y tú puedes aprovechar eso ya.
¿Quieres dar el paso de la integración de la IA a tu Organización de la manera correcta? ¡Hablemos!
LEMON TREE