Prepara a tu Organización como una Selección para el Mundial 2026
Ya se empieza a sentir la emoción en el aire… El Mundial 2026 se acerca. Y aunque en tu organización no se juega con balones, sí se juega a ganar.
Ya se empieza a sentir la emoción en el aire… El Mundial 2026 se acerca. Y aunque en tu organización no se juega con balones, sí se juega a ganar.
Una historia que cuenta Max Hastings en su libro sobre la biografía de Winston Churchill “La guerra de Churchill”, 2009; cuenta que en la crisis económica generada por el costo de la guerra, los consejeros del primer ministro plantearon un recorte al presupuesto educativo para dar más dinero a las fuerzas armadas, a lo que Churchill respondió: ¿recortar el presupuesto educativo? ¿Para qué pelearíamos esta guerra entonces?
Creemos que esta es una pregunta clave a atender, para augurar el futuro que esperamos como organizaciones…
Empecemos con esto: las personas somos altamente sensibles a estímulos muy diversos dentro de todo lo que pasa en nuestro día a día. Aunque muchas veces al parecer solo esperamos que determinadas cosas sucedan o se logren cuando compramos algo o esperamos algún tipo de solución de servicio, realmente estamos muy sensibles a la manera en que cada situación se vive.
Una realidad incuestionable es que la comunicación es un atributo humano y de algunas especies en el planeta, que propicia la subsistencia, el bienestar y la evolución. Podemos pensar que esta misma aseveración funciona para las organizaciones que lideramos, y de ahí que los niveles directivos estén poniendo cada vez interés en la habilidad de comunicación, como uno de los baluartes clave que sustentan su liderazgo.
La motivación en el trabajo ha experimentado una transformación radical. En los años 60 y los 70, se podía observar que los motivadores de las personas que trabajaban en las empresas se enmarcaban en lo general, en la idea de tener un título profesional, un empleo estable que les diera la posibilidad de llevar una vida con sus necesidades básicas resueltas y con la oportunidad de vacacionar en los veranos, así como tener un retiro cómodo.
El diseño de productos, la colocación de crédito y la estimación de riesgo son pilares estratégicos para cualquier organización. Pero su efectividad está directamente ligada a la cobranza. Un ejemplo claro de su relevancia se observa cuando vemos la implicación que tiene esta unidad de negocio en el cuidado de los flujos financieros, en la creación de reservas (provisiones) de una cartera vencida que lleva a los negocios a inmovilizar recursos y que afecta seriamente la rentabilidad.
A ver… es imposible negar los cambios que se están dando en la cobranza y que habrá que atender, pero a lo mejor lo que es más importante para lograr excelentes resultados, siempre ha estado ahí… en un núcleo que se mantiene bastante estable.
Un título alternativo para este artículo podría ser: “Lo que pasa cuando cada rol hace lo que es más importante para la Organización”. El matiz de diferencia con el que encabeza nuestra publicación es clave… la Dirección de la empresa debe hacer lo más importante ¡de su rol!, ¡no de toda la empresa!
Esta es una pregunta clave que muchos van a resolver de forma teórica o desde una perspectiva algo condescendiente… pero piensa en esto: si tú fueras más allá de lo que ahora pudieras creer, y realmente lo averiguaras, ¿estarías listo para la respuesta?
Seguro has oído sobre los nuevos aportes de la inteligencia artificial; acerca de las reflexiones hacia semanas laborales con menos días de trabajo por persona. Seguro sabes de las ideas de ajuste en la duración de las jornadas diarias y sobre muchas cosas más, que plantean un cambio en la forma en que se busca establecer una nueva manera de trabajar y de lograr mejores resultados, pero con otro enfoque de la gestión de los esfuerzos y del bienestar involucrado en ellos.