El Limonero

La cobranza no va a desaparecer. Va a evolucionar.

La cobranza no va a desaparecer. Va a evolucionar. En los próximos años, cobrar no será solo insistir: será entender, persuadir, negociar y crear estrategias inteligentes. La tecnología cambiará muchas tareas, pero la cobranza especializada necesitará algo que sigue siendo irremplazable: personas capaces de entender a otras personas. ¿Está tu equipo preparado para la cobranza que viene?
La cobranza no va a desaparecer. Va a evolucionar. En los próximos años, cobrar no será solo insistir: será entender, persuadir, negociar y crear estrategias inteligentes. La tecnología cambiará muchas tareas, pero la cobranza especializada necesitará algo que sigue siendo irremplazable: personas capaces de entender a otras personas. ¿Está tu equipo preparado para la cobranza que viene?

En las listas de los empleos que perdurarán en los próximos 10 años, creemos que deberían aparecer varios roles de cobranza. Esto toma especial sentido cuando vemos la relevancia destacable que una vez más toma esta función del negocio, en muchas empresas y en general en la industria del crédito. Aunque la presencia en el mediano y largo plazo de quienes trabajan dentro de la función de cobranza, no será gratuita…. las tareas y funciones les requerirán ahora y en adelante de un amplio desarrollo y consolidación como profesionales especializados en la materia.

¿Por qué?

Primero, porque vemos números que nos dicen que el cuidado a las carteras de crédito está vivo y nos requiere muy atentos y especialmente preparados.

La colocación de créditos y productos financieros demanda cuidados especiales – no importa cuando leas esto-. Pero especialmente estos cuidados toman relevancia a partir de este 2026 y en lo sucesivo, dada la entrada de nuevos jugadores, el otorgamiento de productos de crédito y financiamiento con criterios débiles, y el endeudamiento en los hogares. Situaciones que en su conjunto provocan un deterioro considerable y preocupante del Índice de Cartera Vencida tan solo entre el 2025 y 2026 en México.

Ante esto pensamos que la cobranza seguirá siendo clave en el control de las carteras, y que tendrá que estar ahí, pero con perfiles cada vez más competentes y efectivos en sus equipos de trabajo.

Segundo, la cobranza de mayor grado de morosidad, requerirá de estrategias y de gestiones de cobranza, que deberán basar su éxito en una profunda correlación con las necesidades de las personas con deudas, para ayudarles a resolver esos problemas, y para encausarlos hacia la tranquilidad que les dé la solución de su adeudo.

Aspectos que en la mayor parte de las franjas de mora requerirán de gestiones persuasivas, conciliadoras, propositivas y empáticas, que se basarán en buena medida en las conversaciones e interacciones entre personas -clientes y Asesores de cobro muy competentes-.

Hablamos de gestiones que a su vez, deberán estar diseñadas e instrumentadas por otras personas creativas, con pensamiento estratégico y astucia para detectar aquello que pueda hacer que los clientes deudores suban de prioridad de pago las deudas, a fin de que resuelvan positivamente pagarle a la empresa.

En ese distinguido y muy especializado grupo de personas que habiendo evolucionado, perdurarán en esta actividad tan importante en las financieras, agencias de cobro, bancos, y empresas que operan con esquemas comerciales apoyados del crédito, están quienes deberán trabajar en la integración de innovaciones y de macrotendencias, y que a su vez ayudarán a mejorar los resultados de sus negocios.